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La derrota que viene

Foto: Especial

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02 de Marzo 2020
Jesús de León está a punto de estrenarse como dirigente estatal del PAN con una derrota electoral que los llevará a bajar a la tercera fuerza política en el estado

Saltillo, Coahuila / 2 de Marzo 2020

Por: Redacción

Aislado al interior y al exterior del PAN, Jesús De León Tello avanza sin remedio a estrenarse como dirigente estatal de su partido con una derrota electoral que llevaría a ese instituto político no solo a perder la representación que alcanzó en 2017 en el Poder Legislativo, -10, de 25 legisladores- sino también a pasar de segunda a tercera fuerza política en el estado.

El escenario para lo que será la primera elección de De León Tello al frente del PAN es claro y junto con el verdadero poder tras el trono en el albiazul, Guillermo Anaya Llamas, iniciaron desde semanas atrás el proceso para garantizarse posiciones que les permitan subsistir a la debacle que viene, en espera de mejores tiempos.

Así, a Bernardo González, ex presidente estatal del PAN y de los pocos incondicionales que les quedan, lo enviaron como Magistrado numerario al Tribunal de Conciliación y Arbitraje, -cargo en el que estará los próximos seis años-, mientras que Anaya Llamas está listo para ocupar un sitio preferente en la lista plurinominal de candidatos a diputados locales y asegurar tres años su permanencia en el Congreso del Estado.

Se van a agandallar otra vez, lo poco a lo que puede aspirar el partido”, dice un militante del albiazul consultado sobre el proceso por el que atraviesa el albiazul.

EL ESCENARIO 2020

El proceso electoral en marcha y cuya elección es el próximo 7 de junio es adverso para el PAN, que en contiendas similares ha sufrido derrotas contundentes.

En el pasado reciente están las elecciones de 2008, 2011 y 2014, en las que el PRI conquistó todas las posiciones en juego.

En el 2008, siendo presidente del PRI en Coahuila el hoy diputado federal Rubén Moreira, el tricolor ganó 20 de las 20 diputaciones locales.

En 2011, en la elección en la que se renovó la gubernatura, el Congreso local y los ayuntamientos, el PRI ganó las 16 curules de mayoría en juego.

En 2014, junto con sus aliados, el tricolor una vez más conquistó los 16 distritos electorales locales.

En 2017, el PAN ganó 6 distritos de mayoría y obtuvo tres posiciones plurinominales, con lo que sumó 9 diputados en el Congreso local, lo que le permitió encabezar el segundo año la Junta de Gobierno.

SOLO HACIA ADENTRO

A la elección del próximo 7 de junio, Chuy De León va solo. Al interior de su partido cuenta solo con la fuerza que representa quien en realidad toma las decisiones en el albiazul: Guillermo Anaya Llamas, quien casi dos años después de su última derrota electoral –esta vez buscando una Senaduría-, comenzó a reaparecer públicamente y se prepara para regresar al Congreso local, en donde inició su carrera política en 1997, solo que ahora no lo hará con los votos ciudadanos, sino por la vía plurinominal.

En cuanto al resto de los cuadros políticos con los que ahora cuenta el PAN, si bien atienden las directrices generales que desde el CDE les marcan, cuentan con una ruta propia y no forman parte de la hoy desaparecida élite que encabeza Anaya Llamas.

Los más destacados, Marcelo Torres, Silvia Garza, Jorge Zermeño, Juan Antonio García Villa, Gerardo Aguado y María Eugenia Cázares, tienen sus propios proyectos y criterio.

Como ejemplo, el desacuerdo que manifestaron tanto García Villa como Silvia Garza a la designación de Bernardo González como Magistrado y que se contrapone a la defensa que del polémico nombramiento ha hecho De León Tello.

Caso aparte es el del alcalde de Monclova, Alfredo Paredes López, quien encabeza el grupo al que llaman “el otro PAN” y que se ha convertido en un contrapeso de las decisiones unilaterales que se toman en la cúpula panista de Coahuila.

De la capital del acero hacia el norte, el joven presidente municipal es quien cuenta con la ascendencia de la militancia albiazul así como de quienes encabezan algunas de las alcaldías.

Y SOLO HACIA AFUERA

Al exterior, la situación no es mejor para el liderazgo de Chuy De León. Apenas el viernes pasado, mediante un boletín de prensa la dirigencia estatal a su cargo anunció que para el actual proceso electoral, “Acción Nacional va a paso firme y sin alianzas”, con lo que se quebró la histórica alianza que había mantenido con Unidad Democrática de Coahuila (UDC) y que les permitió conquistar alcaldías y diputaciones.

La realidad es que la negativa a la alianza vino de la UDC, que bajo el liderazgo moral de Evaristo Lenin Pérez Rivera, “no le ve futuro” a ir al proceso electoral junto con el PAN.

La previsible derrota del albiazul le significaría a este partido estatal perder no solo posiciones, sino recursos económicos, dado que la votación obtenida por los partidos en la elección de diputados locales es la que se utiliza como referente para asignar las prerrogativas estatales.

Pese a la insistencia de De León, sobre todo en los últimos días de la semana anterior, la respuesta de UDC fue invariable: no hay alianza.

Las malas experiencias de UDC en su alianza con el PAN no son pocas. En la pasada campaña por las diputaciones federales, Lenin Pérez Rivera, de UDC anduvo solo. Su suplente, el panista Sergio Borja Castillo no se hizo presente en un solo de los eventos del udecista.

Con el PRD, la situación no fue distinta. Sabedores de cómo se las gasta el albiazul, una y otra vez rechazaron la posibilidad de una alianza e irán a la elección sin ningún tipo de acuerdo con Acción Nacional.

DIRIGENTE CUESTIONADO

Con el apoyo del grupo que encabeza Alfredo Paredes, alcalde de Monclova y líder “del otro PAN”, en diciembre de 2018 el doctor Mario Dávila Delgado buscó la dirigencia estatal de ese partido, en un proceso que por lo desaseado, tardó meses en decidirse por la vía de los tribunales y que finalmente le fue adjudicado a Jesús De León Tello.

Me robaron la elección”, señalaba el también ex diputado local y ex alcalde del municipio de Frontera, luego de que la noche de la jornada electoral interna declaró con actas en la mano su triunfo y horas más tarde los órganos internos de su partido declaraban ganador a Jesús De León Tello, al que ahora se refieren como “dirigente espurio”.

Según Dávila Delgado, Chuy De León habría ganado la dirigencia estatal haciendo uso de prácticas que su partido ha criticado recurrentemente, como la alteración de las actas de cómputo.

UN PARTIDO FRACTURADO

La fractura en el grupo de Anaya y De León no es de hoy. Inició hace algunos años con la salida de personajes como Ignacio Maynez, Luis Gurza, Ignacio Corona, Fernando Gutiérrez, Alfonso Tafoya, José Ángel Pérez y Luis Fernando Salazar. Cercanos a Anaya, a todos les incumplió compromisos de cargos públicos y partidistas para beneficiarse él mismo.

La más significativa de las escisiones fue la de Salazar Fernández, quien disputó a Anaya la candidatura a gobernador para la elección de 2017, en un proceso interno que luego calificó como “irregular y viciado de origen”.

Tras no ser electo candidato, Salazar se replegó y luego de triunfar como candidato del PAN a la diputación federal por el Distrito 5 con cabecera en Torreón, en octubre de 2018 anunció su salida de ese partido y su incorporación a la bancada de MORENA, culminando así con 20 años de militancia albiazul.

Otro de los cuadros albiazules que renunció a ese partido fue Jesús Ramírez Rangel, quien fuera diputado federal y quien de manera recurrente hacía señalamientos sobre la forma en que Anaya Llamas dirigía al PAN a través de Bernardo González.

Para su bien, el propio Chuy De León fue víctima de Anaya en 2017, cuando buscó ser candidato a Senador. Al registrarse como precandidato a ese cargo, De León aseguró contar con el apoyo del recién derrotado candidato a gobernador: “Considero que soy el más capaz y muchos de los liderazgos han expresado su apoyo hacia mi persona, como Memo Anaya, otros liderazgos, porque ven en mí una carta fuerte para llegar al Senado”, señalaba De León.

Unos días después, el propio Anaya fue “designado” abanderado al senado, para ser derrotado en la elección de 2018 por el morenista Armando Guadiana Tijerina, quien mandó a Anaya al tercer lugar en la contienda electoral. La segunda posición fue para la fórmula que encabezaron los priistas Verónica Martínez y Jericó Abramo.

Con esta derrota, Anaya perdió una posición que su partido había mantenido en los últimos 18 años.

El grupo Saltillo, encabezado por Rosendo Villarreal Dávila, corre también su propia ruta y hoy está más preocupado por rehacerse, que por apoyar a su dirigencia estatal.

Tras la desastrosa gestión en Saltillo de Isidro López Villarreal como alcalde, los cuadros panistas con alguna representación como Carlos Orta y Teresa Romo, actuales regidores en la capital, declinaron ser candidatos.

En la elección del 2018, en la que Manolo Jiménez, alcalde de Saltillo por el PRI logró su reelección, el PAN se fue hasta la tercera posición con Carlos Orta como candidato. El segundo lugar se los arrebató el ex panista Oscar Mohamar bajo las siglas de MORENA.

A TRES MESES DE LA ELECCIÓN, SIN CANDIDATOS

Muestra de la crisis que vive el PAN, está el hecho de que a tres meses de que se lleve a cabo la elección del 7 de junio, en la mayoría de los distritos carece de precandidatos.

De sus actuales legisladores locales, solo Gerardo Aguado y Fernando Izaguirre han manifestado su intención de buscar la reelección.

En otros distritos, como los de Saltillo, el albiazul ha manifestado incluso su disposición a abrir las candidaturas a ciudadanos.

Juan Carlos Guerra, actual diputado del PAN por el Distrito 14, con cabecera en la capital,- el único que ganó ese partido en la región sureste-, se descartó ya públicamente para competir de nuevo por ese cargo.

Otras de sus figuras destacadas, como Alfredo Paredes, Jorge Zermeño y Julio Long, alcaldes de Monclova, Torreón y San Juan de Sabinas, descartaron ser abanderados de su partido, como en algún momento lo señaló el propio Chuy De León.

Algunos otros cuadros como Esther Quintana o Ernesto Saro, hicieron lo mismo.

Apenas ayer domingo, en un escueto comunicado, Acción Nacional informa del inicio de las actividades de sus precandidatos, sin dar cuenta del nombre de ninguno de ellos.

CURRÍCULUM

En 2009, fue derrotado en la elección para Presidente Municipal de Torreón por Eduardo Olmos, del PRI.

En 2010, fue designado Delegado de la SCT por el entonces Presidente Felipe Calderón.

En 2012, siendo Delegado de la SCT, fue “regañado” en público por el entonces Presidente Felipe Calderón, luego de que no se supo la superficie de la obra de ampliación de la carretera Saltillo-Zacatecas que el mandatario federal acudió a inaugurar junto con el entonces gobernador Rubén Moreira.

En 2013, fue derrotado en la elección para Presidente Municipal de Torreón por Miguel Ángel Riquelme Solís, del PRI.

En 2014 llega al Congreso del Estado como diputado plurinominal.

En 2018 compite por la dirigencia estatal del PAN contra Mario Dávila Delgado, proceso que es impugnado ante los tribunales al denunciarse diversas irregularidades. En junio de 2019, el TRIFE le otorga el triunfo.

EL TREMENDO PIPER”

En 2015 y luego de negar acusaciones sobre presunto tráfico de influencias cuando se desempeñaba como Delegado de la SCT, se difunde mediante redes sociales el audio de una llamada telefónica en la que le pide al empresario Fausto Cervantes, -a quien la SCT le había adjudicado diversas obras en Coahuila-, le facilite un avión para un vuelo particular a Mazatlán. La llamada puede localizarse en la red social youtue en el siguiente sitio https://youtu.be/VxVVDEXhotA bajo el título: “Ventanean a Chuy De León: el panista pedía moches en especie como delegado de la SCT”

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