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Liliana (O de magas, sabias y artistas)

Cyntia Moncada. Foto: Especial

Cyntia Moncada. Foto: Especial

13 de Julio 2022

CYNTIA MONCADA

Desde hace algunos meses mi vida está llena de sirenas, hay sirenas en el auto, en la regadera, en medio de la sala, en las paredes. Mi hija se convirtió en Sirena y nuestra vida gira en torno a “piernas de pez” y pócimas mágicas que nos permiten convertirnos, de vez en cuando, en humanas. Me arrastra (muchas veces contra mi voluntad) a su mundo de fantasía cada vez que pronuncia las palabras mágicas: “Mamá, ¿jugamos?”. 

Salvo esos episodios, mi niña interior no parece tener mucho entusiasmo en salir,  o eso creía, hasta que comencé a leer “Las aventuras del cuaderno rojo” de la escritora coahuilense Liliana Contreras, una compilación de travesuras y descubrimientos, que abrieron el umbral de mis recuerdos.

En este libro Chuy Carlos y Tolás, su dragón, enfrentan juntos miedos, ausencias y retos dándole su propio significado a las cosas, pero cuando se da cuenta de que está creciendo decide escribir todas sus aventuras, para no olvidarlas jamás. Muchos años después el hijo de Chuy Carlos encuentra el cuaderno y la aventura vuelve a comenzar.

Pero “Las aventuras del cuaderno rojo” más que un librodecuentosnovelabreve es un mapa para regresar a la infancia. Para mí leerlo fue jalar el hilito de los recuerdos, de cuando crecer es difícil, cuando la vida no necesitaba explicaciones complicadas, cuando no estás solo porque siempre existe un bestiario de seres extraordinarios que le dan sentido a todo. 

“Las aventuras del libro rojo” es un libro para niños, pero no para los de ahora, es una invitación para nuestro niño interior, para volver a las calles en las que no había límites de asfalto ni fraccionamiento cerrados. Nos baña de magia de dragones y nos recuerda cómo se sentía cuando la alegría era “esa luz brillante que a veces no nos dejaba ver”.

Las historias suceden, son como el verano en que el tiempo parecía un día interminable que no terminaba en la noche, sino que continuaba en los sueños.

No hace falta un lenguaje rebuscado para volver al país de la infancia, se necesita la frescura y el lenguaje honesto que Liliana Contreras logra dominar a la perfección. Se necesita tener alma de niño, pero con la sabiduría y los miedos de adulto, porque sólo después de haber visto más de una tormenta se puede tener la sensibilidad para trazar este mapa y saber exactamente cuáles son los recuerdos a los que hay que volver. 

Liliana Contreras (Acuña, Coahuila, 1981) es empresaria, psicóloga, luchadora por la inclusión social de las personas con discapacidad y escritora, una mujer que admiro y con quien inauguro una serie de textos para traer a cuenta los trabajos de mujeres extraordinarias con quien he tenido la fortuna de coincidir. Pronto estará disponible su nuevo libro “Abuelas, madres, hijas”.