Capital Coahuila
WWW.CAPITALCOAHUILA.COM.MX
Lunes 26 de Febrero 2024
UnidadInvestigación
| | |

Tardan víctimas hasta años en denunciar a sus agresores

La Fiscalía prioriza los casos de agresión a las mujeres. Foto: Especial

La Fiscalía prioriza los casos de agresión a las mujeres. Foto: Especial

19 de Agosto 2021

GUADALUPE PÉREZ

Al comentar que en esta semana tuvo un conocimiento sobre una presunta agresión sexual a una mujer, pero que no se ha interpuesto la querella, el delegado de la Fiscalía General del Estado en la región Centro, Rodrigo Cháirez, dijo que en ocasiones las victimas tardan desde días hasta años en denunciar.

Añadió que la Fiscalía les brinda todo el apoyo necesario y se dejan las puertas abiertas ya que aún cuando se tenga un reporte se requiere la denuncia de la afectada para proceder legalmente.  

Indicó que aún siendo un reporte se le da prioridad cuando se trata de agresión a una persona; en el hecho reciente abundó que fue en la colonia La Amistad, en donde la víctima señalaba a su pareja de agredirla sexualmente sin embargo hasta el momento no se pueden corroborar pues no hay denuncia formal, aún así dejan las puertas abiertas para cuando la afectada se sienta segura.

Mencionó que también se le brinda acompañamiento psicológico una vez que presente su querella, para continuar con la investigación; dijo se requiere de algunos datos iniciales sin embargo no se puede corroborar por la falta de la queja. Aunque el paso del tiempo afecta la captación de pruebas, la víctima puede acercarse en el momento en que así lo decida.  

En temas sexuales dijo que hay personas que requieren de acompañamiento psicológico y en algunos de los casos deciden no denunciar inmediatamente e incluso  hay quienes dejan pasar hasta 3 años para interponer su queja.

En cuanto otro tipo de agresiones como la difusión de imágenes privadas de las víctimas sin su consentimiento también es un tema de atención y se le da seguimiento inmediato, esto derivado en cuanto a que hay casos como en el reciente reportado en que la víctima señala no solo ser agredida sexualmente en una declaración inicial sino también que su privacidad está en riesgo por amenazas de difundir imágenes íntimas.