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Miércoles 01 de Diciembre 2021
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Los Zapatos de Higinio

Pedro Fuentes. Foto: Especial

Pedro Fuentes. Foto: Especial

08 de Noviembre 2021

PEDRO FUENTES

La trayectoria de Higinio González Calderón es digna de reconocimiento. Es por eso que en su memoria me atrevo a mencionar algunos pasajes de mi vida profesional en los cuales tuve la suerte de coincidir con el profesor.

A diferencia de muchos servidores públicos y políticos, Higinio siempre fue un excelente comunicador natural. Su currículum es impresionante en lo público y en lo privado, sobre todo en lo que respecta a la gran participación que realizó con la comunidad; siempre con proyectos e ideas en beneficio de la educación y de la participación ciudadana.

Me remonto a los inicios de la Universidad Autónoma del Noreste (UANE) en un local de la calle Narciso Mendoza del centro de la ciudad, a finales de los años setenta.

Aquella institución nació en una casa de dos pisos, según recuerdo, que contaba con 4 recámaras. Ahí se empezó a gestar un sistema de educación superior nocturno para trabajadores que buscaban un título como contadores públicos o administradores.

El alumnado se distinguía por ser dedicado y estudioso ya que muchos de ellos trabajaban durante el día y con esfuerzo estudiaban en la tarde noche. 

Ahí se respiraba la superación personal.

Higinio me invitó a pertenecer a la plantilla de maestros, lo hice con gusto impartiendo varias materias económico administrativas. Obtuve muchas y muy gratas satisfacciones personales.

Ahí fui testigo de cómo Higinio era un emprendedor tesonero que siempre lograba concretar sus propuestas.

Años después, por alguna de esas cosas raras de la vida, formé parte de un muy reducido grupo de analistas convocados en tiempos en los que Luis Donaldo Colosio era presidente del PRI nacional. 

Un muy buen amigo, Carlos Ortiz Tejeda, conformó aquel grupo que nos reuníamos en su casa ubicada en Pedregal de San Ángel de la Ciudad de México en la que durante cuatro o cinco sábados tuvimos sesiones para ir perfilando algunos aspectos ideológicos de ese partido político. 

Los otros miembros del grupo fueron Higinio, el exgobernador de Nuevo León Natividad González Parás, el abogado Jesús Arias y el propio Carlos Ortiz.

Ahí me quedó claro que las observaciones y apuntes de Higinio siempre fueron escuchadas con mucha atención y bien recibidas por el excandidato a la Presidencia de México. Estoy seguro que de haber sido Luis Donaldo presidente de México, el profesor habría sido parte fundamental de su gobierno en materia educativa. 

Ya durante la campaña de Colosio, se conformó el Comité de Financiamiento del PRI que fue el organismo responsable de administrar los recursos financieros de la campaña del priista e Higinio fue nombrado presidente estatal del tricolor, a petición del propio Luis Donaldo.

En ese período tuve la suerte de colaborar de nuevo con el profesor ya que durante ese tiempo fui designado por el empresario lagunero Pedro Barboglio Jones –entonces responsable de aquel comité de financiamiento estatal– como responsable de coordinar el gasto en medios de comunicación en Coahuila. 

La experiencia y conocimiento legal de Higinio fueron, como siempre, muy enriquecedores y valiosos para la campaña.

Era muy fácil trabajar con él. Gracias a su excelente trato, el profesor lograba tener acceso a un sinnúmero de personajes de toda índole.

A diferencia de muchos funcionarios y políticos en la actualidad, jamás escuché que alguien lo  señalara por malos manejos de recursos, ni por su labor como funcionario público. Mucho menos que lo acusaran de enriquecerse a costa del erario.  

Su actitud siempre fue discreta y digna y se conducía con un comportamiento personal impecable.

La última vez que conversé con él fue hace algunas semanas durante un encuentro casual en un desayuno y como siempre conversamos de todo y de nada. Higinio estaba acompañado por un buen amigo mutuo: Francisco Osorio Morales.

Sin duda los zapatos que deja Higinio en la Secretaría de Educación Pública serán difíciles de llenar. Ojalá que quien lo suceda se encuentre a la altura del reto.

Dicho reto no es menor y menos en la recta final de este gobierno estatal.

Descanse en paz Higinio González Calderón.