Hoy entra en vigor la restricción del uso de celulares y otros dispositivos electrónicos personales durante la jornada escolar en los planteles de educación básica del país, incluidos los de Coahuila, donde las comunidades escolares deberán concretar los mecanismos para aplicar la medida y comunicar sus alcances a las familias. La disposición comprende escuelas públicas y particulares, tanto durante las clases como en los recreos.
En Coahuila, las alternativas planteadas por escuelas incluyen mantener los teléfonos guardados por los propios estudiantes, depositarlos en cajas de seguridad dentro de las aulas o resguardarlos en dirección y prefectura hasta la salida. Estos mecanismos fueron documentados desde septiembre, cuando docentes y directivos también solicitaron claridad sobre las consecuencias para quienes incumplan reiteradamente.
En Acuña, el director de Educación Municipal, Edgar Alberto Balderas Vázquez, explicó que, conforme a los documentos que han recibido, la medida restringe la utilización de los teléfonos y no necesariamente impide llevarlos al plantel. Añadió que son las escuelas las que deben establecer acuerdos con los padres, atendiendo a las circunstancias de cada comunidad y las indicaciones educativas.
El funcionario refirió inquietud entre algunas familias que interpretaron la disposición como una prohibición total. Explicó que hay estudiantes que llevan celular para avisar que llegaron a casa o mantenerse comunicados durante sus traslados. También manifestó que, hasta ese momento, desconocía la realización de reuniones o capacitaciones específicas para explicar los procedimientos, aunque reconoció la recepción de información mediante oficios y correos electrónicos.
En Coahuila, las autoridades educativas han señalado que trabajan en los lineamientos y criterios de aplicación, además de informar sobre el inicio de su distribución entre docentes. Sin embargo, hasta este lunes no se contaba, entre la información consultada, con confirmación de que todos los planteles dispusieran de un protocolo generalizado que precisara los procedimientos de resguardo y las consecuencias por incumplimiento.
En este contexto, la aplicación de la medida contempla acuerdos entre directivos, maestros y padres de familia en cada escuela, conforme a las disposiciones educativas y las necesidades de su comunidad. Entre los aspectos que requieren claridad se encuentran quién resguardará los equipos, cómo serán devueltos y qué procedimiento se seguirá cuando un estudiante incumpla de manera reiterada.
El Acuerdo 09/09/26 contempla excepciones: permite utilizar los dispositivos para actividades educativas previamente programadas y orientadas por docentes, además de emergencias, necesidades de salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión. En preparatorias se establecerán condiciones mediante acuerdos con cada comunidad educativa, mientras que en universidades se promoverá su uso responsable y seguro.