Ciudad de México, 3 de noviembre de 2026.— Un nuevo escándalo de presunta corrupción sacude al Instituto Nacional Electoral (INE), luego de que salieran a la luz grabaciones en las que Guadalupe Taddei Zavala, expresidenta del organismo, aparece junto al empresario José Alfredo Hernández Casillas mientras este último realiza cálculos sobre supuestas ganancias millonarias derivadas de contratos adjudicados por la autoridad electoral.
Los videos fueron difundidos la noche del lunes 2 de noviembre por el periodista Carlos Loret de Mola, a través de Latinus, y representan un nuevo capítulo de las revelaciones periodísticas que han puesto bajo cuestionamiento las relaciones entre proveedores privados y funcionarios del instituto.
De acuerdo con la investigación, las imágenes corresponden a una reunión celebrada el 16 de febrero de 2026, cuando Taddei todavía encabezaba el organismo responsable de organizar las elecciones en México.
En las grabaciones se observa a ambos personajes sentados frente a una mesa, revisando anotaciones y cantidades económicas. Hernández Casillas lleva el peso de la conversación y explica los porcentajes que presuntamente corresponderían a distintas personas involucradas en negocios relacionados con el INE.
Uno de los momentos más comprometedores ocurre cuando el empresario menciona cantidades que, según su explicación, corresponderían a cada uno por el contrato de producción de la credencial para votar.
La investigación vincula esa conversación con un contrato adjudicado en diciembre de 2025, cuyo monto máximo asciende a 71 millones de dólares, aproximadamente mil 300 millones de pesos, y cuya vigencia se extiende hasta 2031.
Las revelaciones no se limitan a la fabricación de credenciales. En otros fragmentos, Hernández Casillas aborda presuntas ganancias relacionadas con servicios de autenticación, generación de códigos QR y credenciales para mexicanos residentes en el extranjero.
En las conversaciones también aparece mencionado Ramón Mondragón, relacionado con empresas que participan en servicios tecnológicos asociados con las credenciales electorales. El empresario expone cálculos sobre cómo se distribuirían determinados porcentajes de esos negocios.
Otro aspecto que llama la atención es la aparente capacidad de Hernández Casillas para decidir en cuáles contratos del instituto tendría interés en participar y de cuáles preferiría mantenerse al margen.
La difusión de los videos adquiere especial relevancia porque, a diferencia de otras grabaciones en las que el contratista hacía referencias a sus relaciones con funcionarios del INE, en esta ocasión aparece directamente Guadalupe Taddei durante una conversación relacionada con beneficios económicos.
Este nuevo escándalo ocurre después de la renuncia de Taddei a la presidencia del Instituto Nacional Electoral, en medio de una serie de señalamientos sobre presuntas irregularidades administrativas, relaciones con contratistas y posibles beneficios para personas cercanas a la exfuncionaria.
Las nuevas imágenes aumentan la presión para esclarecer cómo fueron adjudicados los contratos, quiénes participaron en las decisiones administrativas y si existieron beneficios económicos indebidos para funcionarios o particulares.