Ante el debate sobre el uso de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos entre niñas, niños y adolescentes, la Iglesia católica consideró que la educación digital debe tener prioridad sobre las prohibiciones, debido a que la tecnología forma parte de la vida cotidiana y también representa una herramienta para el aprendizaje y la formación religiosa. Juan Manuel Ledezma, párroco de la Catedral de Santiago, señaló que los avances tecnológicos ofrecen múltiples beneficios, aunque reconoció que la sociedad todavía enfrenta dificultades para establecer límites y promover su utilización responsable, especialmente entre las nuevas generaciones. “Creo que todos hemos nacido, nuestra generación, con estos avances de la tecnología. No podemos desecharla, es maravillosa la tecnología y, claro, no nos hemos detenido a educarnos en la tecnología”, expresó. El sacerdote explicó que actualmente la mayoría de las personas utiliza dispositivos electrónicos sin haber recibido una formación específica sobre su funcionamiento, sus alcances o las consecuencias de un uso excesivo. Consideró que establecer restricciones puede resultar complicado ante la presencia de estas herramientas en prácticamente todos los ámbitos de la vida, por lo que insistió en la necesidad de desarrollar estrategias educativas. “Estamos ante una situación difícil de poderla regular, pero más bien iríamos, yo soy de la idea, de cómo tener que educarnos en ella”, manifestó. Catecismo mantiene dispositivos sin prohibiciones Respecto a la posibilidad de restringir los teléfonos celulares durante las clases de catecismo, Ledezma aclaró que hasta el momento no se ha implementado una medida de este tipo en la Catedral de Saltillo. Explicó que cualquier disposición general tendría que ser determinada por el obispo, aunque consideró importante distinguir entre las actividades de formación religiosa, que tienen una duración aproximada de una hora y media, y la jornada escolar, donde los estudiantes permanecen durante varias horas. “Nosotros no hemos entrado todavía en esa situación de prohibirlos, no hemos entrado. Será una disposición del obispo”, puntualizó. El párroco recordó que durante la pandemia la Iglesia trasladó diversas actividades a plataformas digitales, modalidad que permitió mantener el contacto con la comunidad y que continúa vigente para determinados servicios. Sin embargo, subrayó que la formación religiosa requiere también de la convivencia presencial y la participación comunitaria. “Una vida religiosa no se entiende si tú no tienes a la propia comunidad viva y operante ahí”, afirmó. En ese sentido, consideró que el objetivo debe ser enseñar a niñas, niños y adolescentes a utilizar responsablemente estas herramientas, en lugar de eliminarlas por completo de sus actividades. “Más que prohibirlos, tendríamos nosotros que educarlos para un recto uso de los niños”, sostuvo. Advierten sobre el uso excesivo de redes sociales El sacerdote también abordó el tiempo que las personas destinan al entretenimiento digital y aclaró que utilizar redes sociales o consumir videos no constituye por sí mismo una falta religiosa. No obstante, advirtió que el problema comienza cuando estas actividades desplazan las responsabilidades personales, familiares, escolares o laborales. “Si yo como ser humano le invierto demasiado a eso y abandono todas mis responsabilidades, pues imagínate, voy a generar una cadena de problemas”, señaló. Por ello, insistió en la importancia de mantener un equilibrio entre las actividades digitales y las obligaciones cotidianas. Catedral ofrece catecismo para niños con discapacidad En otro tema, Juan Manuel Ledezma informó que la Catedral de Santiago cuenta con un servicio de catequesis dirigido a niñas y niños con discapacidad o condiciones que requieren una atención educativa especializada. Explicó que entre los menores atendidos se encuentran niños con síndrome de Down, autismo y dificultades de atención, quienes reciben acompañamiento de catequistas con preparación para adaptar los procesos de enseñanza. “Hay que tenerles mucha, mucha paciencia y otro ritmo también en la catequesis”, comentó. Destacó que algunas de las personas encargadas de esta formación son docentes que han recibido capacitación y que recientemente la Diócesis de Saltillo realizó un curso dirigido a catequistas que trabajan con menores que requieren atención especializada. El párroco invitó a las familias interesadas a acercarse a las comunidades religiosas para solicitar información, particularmente al inicio del ciclo escolar, cuando se organizan las actividades de catequesis. Aclaró que no todas las parroquias cuentan con este servicio, debido a la disponibilidad de personal capacitado. Cripta de Catedral abre los días 5 de cada mes Finalmente, el sacerdote recordó que la cripta de la Catedral de Santiago, donde reposan los restos de tres obispos, permanece abierta al público los días 5 de cada mes. Explicó que en ese espacio también se realizan oraciones en memoria de los obispos fallecidos, cuyos restos se encuentran bajo el altar del recinto religioso.