Rafael Balderas denunció ante Derechos Humanos lo que considera una detención injustificada por parte de elementos de la Policía Municipal de Piedras Negras, luego de asegurar que fue interceptado cuando se dirigía a su trabajo, trasladado a Seguridad Pública y retenido durante 26 horas sin que le explicaran el motivo del arresto ni le permitieran comunicarse con su familia, situación que, según afirmó, le hizo temer nuevamente por su integridad.

El ciudadano relató que salió de su domicilio rumbo a su trabajo y circulaba por la calle Juan de la Barrera cuando varias patrullas le dieron alcance. Los elementos le habrían señalado que intentó evadirlos, aunque Nájeras aseguró que nunca se percató de que eran unidades policiales hasta que lo detuvieron. Posteriormente fue subido a una patrulla y, según su versión, durante el traslado los agentes también interceptaron a otras personas antes de llevarlo a las instalaciones de Seguridad Pública.

Una vez detenido, afirmó que permaneció aproximadamente 26 horas sin conocer la razón de su arresto y sin posibilidad de realizar una llamada para avisar a algún familiar. También señaló que los elementos no le permitieron consumir la comida que llevaba consigo, por lo que durante el tiempo que estuvo bajo custodia no pudo recibir alimentos de su mochila ni establecer comunicación con sus familiares.

El ciudadano Rafael aseguró que este episodio se suma a otros enfrentamientos que, según su testimonio, ya había tenido con elementos de la Policía Municipal. Recordó que hace tres o cuatro años fue detenido en tres ocasiones durante un mismo mes y que en una de ellas, afirmó, fue golpeado y quemado con un cigarro, hechos que posteriormente denunció. Por ese antecedente, considera que la nueva detención podría tratarse de una represalia relacionada con aquella denuncia y sostiene que nuevamente ha comenzado a ser abordado o detenido por los agentes.

El denunciante anifestó directamente que teme por su vida, al considerar que los constantes acercamientos y detenciones representan una situación de riesgo para él. Aunque reconoció que en esta ocasión no recibió golpes dentro de las celdas, señaló que el solo hecho de ser nuevamente detenido y trasladado por los elementos le generó preocupación, particularmente por lo ocurrido en el pasado y por la posibilidad de que los señalamientos anteriores estén provocando represalias.

A la denuncia por la detención se suma el señalamiento sobre las condiciones de las instalaciones de Seguridad Pública, que Nájeras describió como muy deterioradas, principalmente los baños y las celdas, además de afirmar que no recibió agua durante su permanencia. El caso ya fue llevado ante la Tercera Visitaduría de la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Coahuila, donde presentó una queja que, según explicó, quedó integrada para su seguimiento, mientras pide que se revise la actuación de los elementos desde el momento de su detención y el trato recibido durante las 26 horas que permaneció bajo custodia.