La eliminación del arancel de 10 por ciento a la importación de determinadas autopartes representa una oportunidad para evitar que las armadoras instaladas en Coahuila trasladen proyectos y volúmenes de producción a Estados Unidos, además de reducir los costos de fabricación y fortalecer la competitividad de la industria automotriz, coincidieron representantes de la iniciativa privada.
Sergio Aguilar Guerra, expresidente de la Asociación de Industriales y Empresarios de Ramos Arizpe (AIERA), consideró que la disposición del Gobierno federal responde a las presiones comerciales que enfrenta el sector y ayudará a conservar las operaciones de las plantas de ensamble establecidas en México, particularmente en la Región Sureste de Coahuila.
“Esto obviamente nos beneficia bastante para el tema de al menos retener las plantas de ensamble que tenemos aquí en México”, afirmó el empresario, al señalar que los elevados aranceles han incrementado la presión sobre los costos de producción de la industria automotriz.
Explicó que la medida puede favorecer la competitividad de empresas como General Motors, Stellantis y Daimler, al disminuir los costos asociados con la importación de componentes utilizados en sus procesos de fabricación, aunque el beneficio efectivo dependerá de las condiciones aplicables a cada compañía.
“Pues sigan siendo competitivas y evitar que, pues, con los altos aranceles y eso, en algún momento tengan que migrar proyectos o volúmenes a Estados Unidos”, expresó Aguilar Guerra.
El exdirigente de AIERA destacó que mantener costos competitivos será determinante para que México y Coahuila continúen siendo destinos atractivos para la industria automotriz, especialmente ante la posibilidad de que las compañías reconsideren la ubicación de sus proyectos de manufactura.
Canacintra prevé alivio en costos para las armadoras
Por su parte, Arturo Reveles, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) Coahuila Sureste, sostuvo que la eliminación del gravamen representa una oportunidad para fortalecer a una región caracterizada por su vocación automotriz y su participación en las cadenas de producción destinadas al mercado estadounidense.
“Yo sí creo que puede ser una oportunidad para la industria aquí en Coahuila, pues tenemos la vocación automotriz que nos ha distinguido”, manifestó.
El dirigente empresarial explicó que la reducción del arancel puede compensar parcialmente el encarecimiento que enfrentan las automotrices debido a las barreras comerciales aplicadas a sus exportaciones, principalmente las destinadas a Estados Unidos.
“Quitar ese diez por ciento, pues fortalece a la región, dado que el costo se ha incrementado, pues por los aranceles que termina pagando para la exportación, que en su mayoría va para Estados Unidos”, señaló Reveles.
Sin embargo, precisó que el beneficio no necesariamente alcanzará a toda la cadena de suministro, pues consideró que estará dirigido principalmente a las armadoras y a las empresas que realizan directamente la importación de los componentes comprendidos en la disposición.
Beneficio será por cinco años y no aplicará a todas las empresas
El decreto publicado el 13 de octubre en el Diario Oficial de la Federación entró en vigor el día 14 y establece una exención temporal del arancel de 10 por ciento a las partes y componentes utilizados en el ensamble de automóviles, bajo la fracción arancelaria 9803.00.01, con una vigencia de cinco años.
La Secretaría de Economía aclaró el 16 de octubre que únicamente 11 fabricantes de vehículos ligeros con instalaciones productivas en México podrán acceder al esquema, siempre que cumplan con los requisitos correspondientes. La medida busca preservar las capacidades productivas, proteger empleos y favorecer la relocalización de líneas de producción hacia territorio mexicano.