El bajo nivel con que el alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez encabeza las sesiones de cabildo quedó evidenciado una vez más durante la sesión ordinaria celebrada este miércoles por la mañana, cuando la discusión con el regidor Juan Carlos Álvarez llegó a los insultos, referencias personales y acusaciones entre ambos. “Violador”, le dijo Jacobo a Álvarez, quien acusó a Jacobo de “drogadicto” y de ser un homosexual frustrado.

Las burlas y acusaciones personales entre el alcalde Jacobo Rodríguez y el regidor del Partido del Trabajo (PT), Juan Carlos Álvarez, ocurrieron luego de que volviera a cuestionarse la legalidad del procedimiento para desarrollar la reunión. Tras el posicionamiento de la regidora priista Ana María Treviño, quien señaló presuntas violaciones al Código Municipal por los cambios en la votación del orden del día, vino el nuevo enfrentamiento.

Durante la discusión, Rodríguez se dirigió a Álvarez con expresiones burlonas y cuestionamientos personales, entre ellos el apodo de “Porky”, además de atribuirle un procedimiento penal. El regidor respondió con acusaciones contra el alcalde y ambos prolongaron el intercambio frente al resto de los integrantes del Cabildo, alejando la discusión de los asuntos administrativos que debían atenderse en la sesión.

La confrontación incluyó señalamientos sobre presuntas denuncias, supuestos pagos relacionados con procedimientos legales y acusaciones de conductas delictivas, sin que durante el intercambio se presentaran elementos que permitieran comprobar esas afirmaciones. También se recurrió a expresiones ofensivas sobre la vida personal y las preferencias sexuales del propio alcalde, en un episodio que llevó la discusión a un terreno ajeno al debate institucional.

Los llamados a recuperar el orden se produjeron mientras ambos continuaban respondiéndose. Aunque se intentó normalizar la sesión y dar paso a los siguientes puntos, los señalamientos personales dominaron parte del encuentro, evidenciando el bajo nivel con que el alcalde encabeza las sesiones de Cabildo y su dificultad para mantener una discusión centrada en las responsabilidades y decisiones del Ayuntamiento.