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Lunes 17 de Enero 2022
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Invade a PN migración silenciosa

Foto: Especial

Foto: Especial

20 de Diciembre 2021

Lejos de lo que pregona el gobierno municipal de Claudio Bres, el problema sigue ahí: ciudadanos de origen salvadoreño, sirio, venezolano, hondureño, nicaragüense y hasta cubano están dispersos por toda la ciudad.

NORMA RAMÍREZ

Casi cuatro meses después de que fueran noticia local, nacional e internacional, -cuando en septiembre pasado llegaron por miles a esta frontera-, hoy, fuera del foco de los medios de comunicación, miles de migrantes permanecen en Piedras Negras deambulando por sus calles; prácticamente viviendo en la central de autobuses, en por sus paseos y plazas públicas, afuera de albergues e iglesias en las que buscan ayuda, en el exterior de los supermercados, apelando a la caridad de la ciudadanía para poder comer y hacinados en hoteles desde donde esperan la ansiada cita con las autoridades de Estados Unidos para poder ingresar a ese país bajo la figura de asilo político.

Es la migración silenciosa. Ya no están todos juntos en las inmediaciones del Río Bravo, y por lo mismo, tampoco en las primeras planas de los diarios, pero lejos de lo que pregonan las actuales autoridades municipales de Piedras Negras que encabeza Claudio Bres, el problema sigue ahí: ciudadanos de origen salvadoreño, sirio, venezolano, hondureño, nicaragüense y hasta cubano están dispersos por toda la ciudad, convertidos en una bomba de tiempo de un problema social que no tarda en estallar.

Si bien, anteriormente había algunas opciones para su atención en albergues y refugios para personas migrantes, hoy ésta disminuyó y eso es parte de lo que los lleva a las calles en busca de ayuda.

Así lo explica la hermana María Isabel Turcios, responsable de la casa del Migrante Frontera Digna y miembro de la red  franciscana para el migrante, organización de carácter internacional, quien revela que por orden del municipio, a través de Protección Civil, el pasado 9 de abril de 2020 se giró la instrucción de no recibir en el albergue a los migrantes, por lo que se suspendieron apoyos de alojamiento y alimentación para ellos.

La casa del migrante “Frontera Digna”, tiene una capacidad de recepción de 70 personas en su interior, y si bien con el crecimiento de la población flotante de migrantes no se podría dar atención a todos, sí podría atenderse a los niños y mujeres embarazadas, pero la orden fue tajante y en caso de desacato se procedería legalmente en contra de los miembros de la Casa, no obstante que son de orden religioso y respaldados por la Diócesis de Piedras Negras y la red franciscana del migrante movimiento internacional.

“Piedras Negras es la única ciudad en el país en la que permanece cerrado el albergue. Todas las casas del migrante de la red   franciscana están abiertas, aquí estamos en la frontera, aquí todos los días vienen a tocar la puerta por un plato de comida, ropa, llegan golpeados, mujeres a punto de dar a luz, hay mucha necesidad y hacemos lo que podemos”, al tiempo que aclara “el pueblo de Piedras Negras no es insensible, gracias a la gente podemos dar al menos ese plato de comida a más de 200 personas a diario ya que los apoyos municipales de alimentos se suspendieron”.

Agrega que el confinamiento por el Covid-19 trajo consigo momentos muy dolorosos, pues dentro de las disposiciones municipales, aparte del cierre del albergue, también fue dejar de dar alimento caliente a los migrantes, aunque no entraran al albergue.

Sin embargo, la religiosa señala que cuando hay limitaciones comienza la creatividad cuando se trata de ayudar, sobre todo a un sector altamente vulnerable, por lo que se buscaron estrategias para seguirlos acompañando, como fue el rentar algunas casas   para que ellos se quedaran ahí bajo la observación de la Casa Frontera Digna, en donde se les proporciona alimento, ropa  y acompañamiento.

Además, se crearon grupos de WhatsApp para poder estar en constante comunicación con ellos.

 

“SI NO PASAMOS A EU, NOS QUEDAREMOS EN PIEDRAS NEGRAS”

Es el testimonio de Miguel, de origen hondureño, quien narra que junto con su esposa, es la segunda vez que intentan cruzar a Estados Unidos. La primera vez, recuerda, casi para llegar a San Antonio, Texas, fueron detenidos por un operativo de la Border Patrol y luego deportados: ella por Piedras Negras y él por Ciudad Acuña, para después reencontrarse en esta ciudad.

Detalla además que ellos no llegaron en ninguna caravana, sino de forma independiente y asegura que están en las manos de Dios para tratar de cruzar nuevamente, pero si no es así, tratarán de establecerse en Piedras Negras y luego buscar un trabajo que les dé estabilidad y forma de vivir en esta frontera.

Sus posibilidades de cruzar son complejas: sus permisos de migración están vencidos y no saben qué hacer para actualizarlos.

Por su parte, una mujer haitiana, quien omitió dar su nombre, explica que están en Piedras Negras en espera del ansiado asilo político de Estados Unidos y detalla que viene con sus hijas y su esposo.

 

LA CITA QUE NO LLEGA

Si bien desde enero de 2020 las autoridades de Estados Unidos, en coordinación con México, pusieron en marcha el programa   binacional Protocolo de Protección al Migrante, conocido por sus siglas en inglés como (MPP), mediante el cual se deporta a México a todo tipo de migrante no importando su nacionalidad en espera de la cita para tramitar su asilo político, pero debido a los protocolos sanitarios por el Covid-19, las citas están tomando más tiempo de lo previsto o simplemente no llegan, lo que deja a las personas a la deriva en las calles de la ciudad y aumentando la cantidad de ellos en esta frontera.

 

SALIMOS AVANTES: BRES; IMÁGENES LO DESMIENTEN

Al respecto, el presidente municipal Claudio Bres Garza, señala que el problema de migración que padecen las fronteras y en este caso, Piedras Negras, requieren de atención diaria y optimista, afirma: “Nosotros empezamos una administración de manera atípica con una caravana migrante que trastocó la actividad normal de la ciudad, pero con esfuerzo y mucha coordinación, pudimos salir avante”.

Sin embargo, la presencia de miles de migrantes en todos los rumbos de Piedras Negras desmienten lo señalado por el aún alcalde, que heredará el problema a la siguiente administración. 

 

POLICÍAS MUNICIPALES DE PIEDRAS NEGRAS, CONVERTIDOS EN AGENTES DE MIGRACIÓN DE EU

Para contener desde el lado mexicano la llegada de migrantes a los puentes internacionales, actualmente un grupo de policías municipales de Piedras Negras hacen las veces de agentes de migración de Estados Unidos.

Apostados en el puente internacional del lado mexicano, solicitan identificación y papeles para cruzar a Estados Unidos a automovilistas y peatones que circulan rumbo a la frontera. 

El titular de la oficina de Enlace con el CBP, Héctor Gerardo Menchaca, explica que estas acciones se derivan de un acuerdo al que se llegó con el Instituto Nacional de Migración, así como con el sistema de Aduana de Estados Unidos conocido como CBP, con el fin de salvaguardar la frontera y admite que personal de la oficina de enlace se instala en los dos puentes internacionales para solicitar a los automovilistas y sus acompañantes que transitan por dicha vía rumbo al vecino país la documentación que acredite su nacionalidad, además de hacer rondines por puentes, plazas y calles de la ciudad aledaños a la frontera para evitar asentamientos de migrantes en esos sitios.

Menchaca acepta que no hay una base legal para el actuar de los funcionarios municipales, pero se justifica con los acuerdos  tomados con el Instituto Nacional de Migración y la CBP.