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Miércoles 24 de Febrero 2021
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Deudores exhibidos

Foto: Especial

Foto: Especial

16 de Febrero 2021

La presión social como estrategia de cobro

 

REDACCIÓN

 

Se trata de deudores, -en su mayoría- comunes y corrientes: vecinos, amigos o recomendados de quienes hoy los buscan para hacerlos cumplir con compromisos de carácter financiero a los que se comprometieron y que no lo han hecho.

 

Son de los que hacen acuerdos de buena fe con sus hoy acreedores: sin la firma de hojas y hojas de contratos como los que requieren las instituciones financieras formales y mucho menos, con la entrega de alguna garantía o fianza que ampare el patrimonio de quienes confiaron en ellos.

 

Ante el fracaso en el cobro de manera personal y en algunos casos incluso de demandas judiciales, los acreedores han optado por recurrir a exhibirlos públicamente y que mejor que en la red social a la que hoy prácticamente todo mundo tiene acceso: Facebook.

 

Un ejemplo de ello, es el grupo QUEMANDO DEUDORES DE SALTILLO.

 

Creada el 9 de diciembre de 2019 y que suma a la fecha más de 15 mil miembros, -369 de ellos se han integrado en la semana más reciente- y miles de publicaciones, mil 456 de ellas hechas en el último mes.

 

 

LOS RESULTADOS

Aunque no existe una métrica exacta de sus resultados, un análisis y seguimiento a las publicaciones de la página dan cuenta de que exhibir a quienes se niegan a cumplir un compromiso de carácter monetario sí da resultados.

 

En cientos de las publicaciones se revelan conversaciones deudor-acreedor vía WhatsApp en la que los primeros de ellos piden bajar la publicación para cumplir con el pago.

 

Aunque en algunos casos se presume que ambas partes llegaron a un arreglo, hay otros en que se revela que a pesar de haberse eliminado la publicación, el deudor se niega a pagar y es exhibido de nueva cuenta.

 

Otro parámetro de que este tipo de presión social funciona, es la “desaparición” de publicaciones, toda vez que por regla de la página, cuando alguien –presumiblemente el exhibido-, reporta una publicación, es bloqueado y la publicación “subida” de nuevo a la red social.

 

La eliminación de una publicación por parte de quien la hizo, infiere entonces que la medida dio resultado y que el deudor pagó.

 

DEUDORES DE TODO TIPO

La variedad de quienes son exhibidos va desde los que quedaron a deber tandas, vales de ropa o zapatos, la renta de alguna vivienda o préstamos de tipo personal con montos que van de los 500 hasta los 8 mil pesos, hasta quienes han defraudado con montos superiores a los 50 mil pesos en la compra venta de un vehículo, el pago de viajes turísticos cuyos servicios nunca se prestaron, “la inversión” en monedas como bitcoin e incluso por trabajos no realizados de carpintería, mecánica y construcción.

 

También se pueden encontrar publicaciones en las que el acreedor ya resignado, no apela a recuperar un monto económico y se limita a “ventanear” a quien se negó recurrentemente a pagarle.

 

Igualmente, se pueden advertir casos en los que el rompimiento de una relación sentimental lleva a una de las partes a “quemar” a su ex pareja por algún desacuerdo de carácter material en la distribución que hubo de algunos bienes al concluir la relación, como joyas o mascotas.

 

La efectividad de páginas como ésta, han abierto la vía para que en otras ciudades se haga lo mismo con un rápido crecimiento en el número de seguidores.

 

DEUDORES, SIN DEFENSA ANTE EL ESCARNIO

Quienes son exhibidos tienen poca o ninguna posibilidad de evitar el escarnio social al que son sometidos, toda vez que el delito de difamación y daño moral ya no existe y levantar una denuncia por el uso indebido de datos personales implica tiempo y recursos económicos, además de la presencia física de quienes han defraudado o se niegan a pagar, lo que los obligaría a encontrarse con quienes los acusan.

 

Por otra parte, llevar una queja o pedir la eliminación de una publicación a los administradores de la página, implica mostrar pruebas fehacientes de que se cubrió el adeudo o de que la misma no tiene razón de ser y que su origen no está necesariamente ligado a un adeudo sino a otro tipo de motivos.

 

El análisis a las publicaciones permite saber que hay compañías o particulares que son denunciados por la misma causa, pero por diferentes personas, incluso con residencia no solo en la capital de Coahuila sino en otras regiones del estado, como una agencia de viajes y un promotor de inversiones en bitcoin.

 

En otros casos, el responsable de publicación omite el motivo y el monto del adeudo y solo pide información –y en algunos casos hasta ofrece una recompensa- para dar con el paradero de su deudor.

 

 

MÁS DE 15 MIL SEGUIDORES

En su mayoría, este tipo de páginas es “abierta”, es decir, solo basta consultarla para poder ser parte de esa comunidad y no hay restricción de ningún tipo para ver sus contenidos.

 

Los administradores aclaran que no se aceptarán publicaciones de otro carácter, como promociones políticas, religiosas, noticias, información de ninguna entidad de gobierno o consejos, entre otras.

 

La motivación mayor, sin duda, es el morbo o la curiosidad por saber sobre los allí señalados o buscar algún conocido o familiar, aunque también parte del público son abogados que buscan la forma de tomar o armar casos a partir de lo que ahí se conoce.

 

La censura a lo publicado corre en dos líneas: las reglas de Facebook, que recomiendan no publicar pornografía, violencia extrema, expresiones de racismo o de odio y por otra parte, el control que tienen los administradores, que de manera continua eliminan publicaciones que no van de acuerdo al objetivo principal de la página: exhibir a los deudores.