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Esculpiendo a Buda: una aldea de Myanmar se siente "bendecida" por abundancia de mármol

LYNXMPEG611RX.jpg,Desde estatuas de Buda hasta pasta de dientes: las lozas de mármol de la ciudad birmana de  Sagyin son utilizadas por sus habitantes para casi todos los aspectos de su vida cotidiana. REUTERS/Ann Wang ; Crédito: ANN WANG, Reuters

LYNXMPEG611RX.jpg,Desde estatuas de Buda hasta pasta de dientes: las lozas de mármol de la ciudad birmana de Sagyin son utilizadas por sus habitantes para casi todos los aspectos de su vida cotidiana. REUTERS/Ann Wang ; Crédito: ANN WANG, Reuters

03 de Julio 2020
MYANMAR-MARMOL:Esculpiendo a Buda: una aldea de Myanmar se siente "bendecida" por abundancia de mármol

Por Ann Wang

SAGYIN, Myanmar, 2 jul (Reuters) – El fino polvo blanco que cubre gran parte de su pueblo en el norte de Myanmar también se posa sobre el escultor Chin Win mientras se inclina sobre una estatua de Buda a medio terminar.

“Tenemos la suerte de tallar a Buda”, dijo en su taller de piedra rodeado de las siete colinas blancas que dan nombre a la aldea Sagyin, que significa “mármol” en birmano.

Durante generaciones, los artesanos de esta zona de Myanmar de mayoría budista se han ganado la vida con el mármol, creando estatuas de Buda para vender en la cercana ciudad de Mandalay o exportar a China y Tailandia. —————————————————————-

Para ver en sayo fotográfico, click en https://reut.rs/2BjaSWE

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Muchos habitantes de la aldea se ganan la vida trabajando en las minas de mármol, arrastrando las losas colina abajo, esculpiéndolas en estatuas o exportándolas.

El mármol birmano, que varía del blanco puro al gris azulado, es apreciado por su dureza y textura. Una losa de 45 toneladas puede venderse por 40.000 dólares. En Sagyin, las motas de la piedra se usan para una gran variedad de cosas, desde cepillarse los dientes hasta lavar la ropa.

“Crecimos respirando el polvo”, dijo Chin Win, de 35 años, quien ha tallado estatuas desde que tenía 11. “Lo usamos como pasta de dientes, para jabón en polvo, lápiz labial”.

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“NO ES SEGURO”

La piedra solía ser cincelada a mano, pero ahora gran parte del trabajo se realiza con máquinas.

“Nací en este pueblo y durante generaciones esto es lo que hemos hecho: los hombres trabajan tallando mármol y las mujeres trabajan en las minas de mármol o pulen las estatuas de mármol”, dijo Mya Lay, de 25 años, en una casa hecha de láminas de bambú seco con piso de virutas de mármol.

Durante años, ella ha bajado desde las minas, cada día y por muchas horas, con grandes losas de mármol en la cabeza. Ese trabajo le reporta un salario de 3,5 dólares al día.

“Si pudiera, me iría del pueblo y buscaría un trabajo en la ciudad”, dijo, y agregó que quería una vida mejor para su hija.

Algunos temen que las nubes de polvo que cubren el pueblo puedan enfermarlos. La inhalación de polvo de mármol en otros contextos se ha relacionado con la silicosis, una enfermedad pulmonar grave que puede ser mortal.

Pocos trabajadores usan máscaras u otra ropa protectora y muchos de ellos tienen una tos constante, que sin embargo asocian con el hábito de fumar.

Kyi Khaing, propietario de un taller, dijo que la mayoría de los residentes son demasiado pobres para preocuparse por su salud. “Creo que el polvo de mármol no es seguro, pero la mayoría de las personas aquí solo se centran en la supervivencia, en lugar de en su atención médica”, señaló.

Una preocupación mayor es el impacto del nuevo coronavirus, que se originó en China a fines del año pasado y desde entonces se ha extendido a nivel mundial, infectando a unas 11 millones de personas.

Myanmar ha reportado solo 299 casos del virus y seis muertes, pero el comercio con China, que compra la mayoría de las estatuas de Sagyin, ha sido severamente afectado.

El cierre de la frontera entre los dos países hizo que Kyi Khaing, de 49 años, no pueda exportar sus productos.

“Los productos terminados se acumulan”, señaló. “No he podido entregarlos en ningún lado. Los compradores también dejaron de venir”.

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(Reporte de Ann Wang, escrito por Poppy McPherson. Editado en español por Javier Leira)