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Opinión / Rastro

El plan de Zimmer

Marcos Martínez Soriano
Marcos Martínez Soriano correo5345@correo.com
Hace 6 meses
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A unos días de jugar la final de la Conferencia Nacional de la NFL, título que no han obtenido desde hace 42 años, los Vikingos de Minnesota se han convertido en el centro de atención para expertos y aficionados al futbol americano profesional.

A muchos les ha asombrado la calidad de su defensa, otros no se explican cómo han ganado 14 juegos a pesar de haber perdido al mejor corredor de la liga y a sus dos principales mariscales de campo y menos dan crédito a su tercer pasador, que incluso parece fabricar milagros y ganar como ganó la semana pasada, a escasos cinco segundos del final.

¿Qué ha pasado con ese equipo? ¿Cuál es la clave del éxito? Para empezar debo admitir que respeto, y mucho, a quienes juegan o jugaron futbol americano.

Lo que aprendieron y las virtudes que les crea ese deporte lo llevan toda la vida. Veo en ellos una especie de culto. Se transmiten conocimientos, los comparten con los jóvenes.

Son generosos, competitivos, disciplinados y, sobre todo, su mística es trabajar en equipo y cumplir a cabalidad con los planes de sus jefes o, en este caso, de sus coaches.

De tal suerte, para comprender el éxito de los Vikingos habrá que revisar el trabajo de su head coach Mike Zimmer y sobre todo de su proyecto, que en 2014 – cuando llegó a Vikingos– se comprometió a cumplir en cuatro años. Así es, en cuatro años y lo ha cumplido al pie de la letra.

El plan suena muy simple y consiste en 1, aprender a competir, luego 2, aprender a ganar, para entonces 3, aprender a ser ganador y, finalmente 4, ser campeón. Humildad, disciplina, compromiso, ganas de hacer las cosas.

Zimmer recogió en 2014 un equipo perdedor, extraviado, aparentemente sin remedio y en un año lo hizo ganador, luego campeón de su división y ahora a disputar el de la conferencia. No me atrevo a predecir si ganarán este domingo o si se llevarán el Super Tazón, pero Zimmer ha cumplido.

Competir, ganar, ser humilde, ser campeón. Insisto, tenemos mucho que aprender de quienes juegan o han jugado futbol americano.

No estaría mal que algún coach de la NFL o de la AFAIS (y lo digo en serio) impartieran seminarios y hasta me sobran ganas de pagarle el curso a algunos candidatos a la presidencia. Harían mucho bien a este país.

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